Maestros chiapanecos disidentes viajaron a la Ciudad de México para sumarse a las protestas y movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en su lucha contra la reforma educativa.

 

Unos 300 docentes afiliados en las Secciones 7 y 40 de la Coordinadora partieron la tarde del lunes en seis camiones de transporte público, de un total de 600 integrantes que viajarán durante esta semana.

José Luis Escobar Pérez, integrante de la Sección 7 informó que la representación magisterial chiapaneca es la más numerosa en el plantón del centro del país.

Según el último reporte, “quedaban aproximadamente 800 maestros y ahora van 600 más” a nutrir el plantón nacional disidente.

El representante magisterial indicó que aunque las protestas se han reducido en el estado de Chiapas, con ocupación de casetas de cobro y medios de comunicación, éstas podrían intensificarse y volver a los bloqueos carreteros si el gobierno federal no ofrece ninguna señal concreta de avance para solucionar el conflicto magisterial.

Este martes, comentó, se instalará la mesa política y educativa, en las cuales se deben concretar “las exigencias de quitarle lo punitivo a la evaluación docente, liberar salarios de quienes, como en el caso de los líderes, llevan ocho meses sin cobrar y tres quincenas los de base”.

Católicos de las tres diócesis de Chiapas, jubilados y pensionados del sistema educativo, que marcharon en esta ciudad en apoyo al movimiento magisterial en su lucha contra la reforma educativa, exigieron que el dialogo entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el gobierno federal se extienda a todas las reformas estructurales y se haga público, porque éstas “afectan al pueblo por igual”.

Los creyentes de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, de Tapachula y otros de la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, partieron de la entrada oriente; los jubilados y pensionados marcharon de la ex fuente Mactumatzá, en el sector poniente, y confluyeron en el zócalo, donde los maestros disidentes se mantienen “plantados” desde el pasado 15 de mayo.

Marcelo Pérez, párroco del municipio de Simojovel, pidió que el diálogo por la reforma educativa sea público; toda la reforma tiene que ser un diálogo con el pueblo mexicano, “hay otras reformas que deben dialogarse, preguntarle al pueblo si realmente le conviene, si le parece bien o no”, argumentó el párroco.

Volver