Charles Swanton dice que el 80% de mis pacientes con cáncer de pulmón morirán, en esos casos argumentaría que el cáncer está mejor adaptado que los pacientes y sus médicos. El estudia a una de las criaturas más cambiantes de la Tierra. Ni siquiera se atreve a decir que es un ser vivo, aunque sigue las mismas leyes evolutivas que describió Darwin hace más de 150 años.

El cáncer, explica este oncólogo británico, es la naturaleza desbocada. Su objetivo es atajar su avance antes de que desarrolle inmunidad a los fármacos. Investigador del Instituto Francis Crick de Londres y médico jefe de la organización benéfica Cancer Research de Reino Unido, Swanton dirige un ensayo clínico con más de 800 personas con cáncer de pulmón para entender cómo evolucionan sus tumores antes y después del tratamiento. También ha puesto en marcha Darwin, otro estudio en pacientes de cáncer para aclarar cómo la diversidad genética de cada tumor determina su respuesta al tratamiento. 

 

P. ¿El cáncer evoluciona más rápido que los seres vivos sanos?

R. Sí. Los tejidos sanos evolucionan y hay muchísima diversidad genética entre las células sanas, pero la diversidad genética es mayor entre las células del cáncer. Esto se debe a que en el cáncer hay varios mecanismos que se malogran. Por ejemplo, una mutación común de muchos tumores se da en el gen P53, llamado el guardián del genoma porque protege contra el daño en el ADN. Cuando se muta este gen estalla la diversidad genética del tumor, porque ya no hay un guardián. No hay que olvidar que la evolución es un proceso sin sentido ni lógica ni pensamiento

P. ¿Tiene sentido el cáncer en términos evolutivos? 

R. Nunca hay que olvidar que la evolución es un proceso sin sentido ni lógica ni pensamiento. Es solo una función básica que depende de la capacidad del ADN de autoreplicarse, la habilidad de una célula para multiplicarse. De la diversidad genética de esa célula depende su capacidad para sobrevivir en nuevos entornos. La variación genética ayuda por ejemplo a una célula tumoral del pulmón a viajar hasta el hueso y sobrevivir, a escapar del sistema inmune. Estas células están mejor adaptadas, pero en ningún momento piensan lo que van a hacer en unos meses, simplemente están sobreviviendo. Es la naturaleza en funcionamiento.

P. ¿El cáncer está mejor adaptado que nuestros tejidos?

R. En muchos casos, sin duda. En los casos en los que los pacientes y los médicos ganamos, no. No siempre lo hacemos. El 80% de mis pacientes con cáncer de pulmón morirán, en esos casos argumentaría que el cáncer está mejor adaptado que los pacientes y sus médicos.

P. ¿Se sabe cuándo surgió el cáncer?

R. La vida en la Tierra existe desde hace miles de millones de años. Nuestro sistema inmune ha evolucionado durante todo ese tiempo, desde los seres unicelulares a los organismos multicelulares. El cáncer también ha evolucionado durante todo ese tiempo. Es una tontería pensar que vamos a vencer rápidamente a una entidad así. El único enemigo del cáncer que ha evolucionado durante un periodo de tiempo similar es el sistema inmune, que es un especialista de la adaptación y ha aprendido a luchar contra una gran variedad de patógenos, virus, bacterias, una miríada de patógenos. Lo que intentamos hacer ahora es aplicar esa capacidad contra la diversidad genética de los tumores. Esa es nuestra gran esperanza. El proceso que controla la división celular en levaduras es prácticamente idéntico al de humanos. Es evidente que el cáncer ya existía en los seres unicelulares.

El País/El Tiempo Noticias

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