Todo comenzó cuando el periodista Miguel León etiquetó a Jorge Winckler, el fiscal de Veracruz, en uno de sus tuits. León se ha dedicado a retratar la violencia que azota a ese Estado mexicano: las fosas clandestinas, los secuestros y los asesinatos. Winckler lo bloqueó en octubre de 2017. Un año y medio después, pleito legal de por medio, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha dado la razón al periodista y ha obligado al alto cargo a desbloquearlo, de acuerdo con una resolución difundida este miércoles. La decisión, inédita para el alto tribunal, sienta un precedente sobre el derecho al acceso a la información en Internet y sobre las relaciones entre los usuarios y los altos cargos públicos en redes sociales. "Por primera vez en una resolución de la Corte se reconoce que la protección de estos derechos también es aplicable en el ámbito digital", afirma Luis Knapp, de la organización Artículo 19.

El conflicto legal se originó cuando León se amparó al considerar que la decisión del funcionario violaba su derecho a tener acceso a comunicados, boletines y tuits necesarios para realizar su trabajo y, por lo tanto, que también vulneraba su libertad de expresión. "Mis notas eran bastante duras, pero el fiscal se tomó esas críticas de forma personal", asegura el comunicador de 26 años. Ese estilo incisivo ha marcado su carrera en medios como e-Consulta y La Silla Rota. León ganó el Premio Nacional de Periodismo al publicar "El campo de exterminio que el Gobierno de Veracruz ocultó", una crónica sobre una fosa clandestina en Tihuatlán, al norte del Estado.

"Fiscal general del Estado de Veracruz, papá, esposo y buscador constante de la justicia". Esa es la descripción de la cuenta de Winckler en Twitter. El fiscal, en el cargo desde 2016, argumentó que se trataba de su cuenta personal y que la decisión de hacerla visible solo a algunos usuarios era parte de su derecho a la privacidad. Desde su perspectiva, si el periodista quería esa información, había otros canales públicos a los que podía tener acceso. Un juez federal falló a favor del periodista en mayo del año pasado, pero la defensa de Winckler recurrió la sentencia. Un juez de distrito recibió la apelación y pidió a la Suprema Corte que atrajera el caso. El tribunal empezó a revisarlo en octubre del año pasado.

En el canal de Winckler hay fotos de viaje, con amigos y familiares, pero también una mayoría de tuits ligados a sus actividades de trabajo. "El propio funcionario fue quien libremente decidió extraer su cuenta de la esfera privada para trasladarla al ámbito público, con todos los contenidos que preexistían en ella", se lee en el proyecto de sentencia de Eduardo Medina Mora. El ministro señala que como periodista, León tiene "garantías reforzadas" para investigar y buscar información, pero que por el solo hecho de ser ciudadano debe tener acceso por ley a esa información.

Fuente: El País.