Y el pleito familiar de los Salazar Farías parece haberse reavivado durante los últimos días con la nueva carta abierta publicada por Federico Luis Salazar Farías, donde reitera las acusaciones en contra de su primo, el actual diputado federal Emilio Salazar Farías, por presunto despojo dentro de la Consejo Directivo del Instituto de Estudios Superiores de Chiapas (IESCH).

Aunque el escándalo empresarial comenzó hace ya varios años, esta vez la tía y primos de diputado chiapaneco han endurecido las acusaciones públicas señalando de manera directa al gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, por presunto tráfico de influencias entorno a los juicios que se siguen por ese problema judicial.

Para recordar un poco el origen de semejante lio, resulta que el año 2002 Emilio Salazar Farías y su padre, Emilio Salazar Narváez, decidieron desconocer todos los derechos dentro de la Junta de Socios a los herederos de Federico Salazar Narváez, cofundador y hermano del padre del actual diputado federal.

Y es que, los méritos de Federico Salazar Narváez fueron por mucho superiores a los de su hermano Emilio quien, dicen las malas lenguas, no estaba muy contento con el protagonismo de su hermano a quien, por cierto, se le reconoce en la historia como uno de los principales impulsores de la educación superior en la entidad y por haber sido el primer rector de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH).

Previo a su muerte, Federico Salazar Narváez dejó como presidente del Consejo Directivo a su hijo Federico, situación que desencadenó la furia de “Los Emilios”, quienes ya vislumbraban apoderarse de las escuelas tras la muerte del ex rector. Desde entonces comenzaron los jaloneos internos que hoy han subido al ring hasta al mandatario estatal.

La creciente actividad política de Emilio Salazar y sus convenientes lazos de amistad con personajes como Juan Sabines Guerrero y Manuel Velasco Coello colocaron al ex panista y ahora diputado federal por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en una condición de ventaja política frene a sus familiares en conflicto.

A su tía, María Guadalupe Farías López (que por cierto también es hermana de su madre), Emilio la trató de expulsar del Consejo Directivo con un finiquito de dos mil 700 pesos, mientras que a sus primos simplemente les descoció por completo de sus derechos como socios. Todo bajo la impunidad que le han permitido sus relaciones políticas.

Apenas el año pasado sus primos, Federico Salazar Farías y Julio Andrés Salazar Farías, junto a doña María Guadalupe, solicitaban encarecidamente la intervención de Velasco Coello para detener lo que ellos catalogaron como “las arbitrariedades” de Emilio Salazar Farías, pidiendo – entre otras tantas cosas- no permitiera su candidatura a la diputación federal. Pero ninguna respuesta hubo a aquella petición.

Por eso hoy las acusaciones han subido de tono. Ahora la “familia violentada” ha salido a la opinión pública para denunciar el supuesto tráfico de influencias que pesa sobre sus diversos casos judiciales en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Chiapas, como el juicio 466/2001 o la demanda de juicio 780/2014, a los que simplemente no se les ha dado el trámite correspondiente o -de plano- se ha actuado con parcialidad, argumentaron.

El nuevo implicado dentro de esa controversia familiar es el gobernador del estado de Chiapas quien no sale de una para entrar a otra, ahora en un conflicto que parece menester particular, pero evidentemente tiene muchos hilos de corrupción e impunidad de donde jalar para hacerlo un escándalo de índole político en potencia. Así las cosas.

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