La visita de Enrique Peña Nieto a Chiapa de Corzo el pasado lunes 7 de agosto no deja de generarle fuertes dolores de cabeza a Manuel Velasco Coello debido a las innegables consecuencias en su relación con el Presidente de la República que, dicho sea de paso, suficientes controversias y problemas se genera por su propia cuenta, para tener que cargar con los desatinos del gobernador verde.  

Aún no se borraban de la memoria colectiva las protestas y enfrentamientos protagonizados por pobladores y policías a las afueras del evento de conmemoración de “Día Internacional de los Pueblos Indígenas” cuando otro hecho vinculatorio desató los señalamientos y burlas en medios de comunicación y redes sociales.

Velasco Coello y Peña Nieto nunca imaginaron que el video y las fotos tomadas el mismo día de los enfrentamientos en Chiapa de Corzo, donde aparecían junto al cantante Julión Álvarez en un recorrido especial por El Cañón del Sumidero, serían la antesala al comunicado emitido este miércoles por el Departamento del Tesoro de los Estado Unidos en el que se revelan las presuntas vinculaciones del cantante chiapaneco con la red de prestanombres ligada al Cartel de Sinaloa.

Las fotos y el video que se presumieron a diestra y siniestra en las cuentas oficiales de Manuel Velasco y Enrique Peña fueron inmediatamente borradas después del comunicado estadounidense. Y no es para menos. El gobierno de Estados Unidos impuso fuertes sanciones contra Julión Álvarez y el futbolista Rafael Márquez por sus presuntos vínculos con el narcotráfico. En concreto, por servir como testaferros (prestanombres) del narcotraficante Raúl Flores Hernández, quien tiene nexos con el cártel de Sinaloa y la organización de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El Departamento del Tesoro detalló que las acusaciones surgieron tras una larga investigación en colaboración con la Procuraduría General de la República (PGR) contra la organización supuestamente encabezada por el capo Raúl Flores Hernández. Tanto el cantante como el futbolista mantienen un procedimiento civil por estar relacionados con Flores. Entre las sanciones para ambos se estipula la inmediata cancelación de su visa, el congelamiento de todas sus cuentas y propiedades en Estados Unidos y la prohibición para que tengan negocios en EEUU.

La situación que expuso el presunto “lado oscuro” de Álvarez Montelongo (Julión) se convirtió en un asunto altamente bochornoso para Velasco Coello, pero, sobre todo, para Enrique Peña Nieto como presidente de la república. Un embrollo que ahora parece dejar caer las culpas sobre el gobernador chiapaneco que, justo ahora, no ha de tener muy contento a Enrique Peña por su mal tino y mala suerte para inmiscuirlo en sendos escándalos.

Y es que, además de ser el responsable de la trifulca en Chiapa de Corzo por aferrase a realizar ahí el evento presidencial, pese a que las condiciones no eran las adecuadas, Manuel Velasco ha sido también quién ha propiciado los acercamientos de Julión Álvarez con Enrique Peña en eventos públicos, como el encuentro del pasado lunes en el Cañón del sumidero ampliamente difundido en redes sociales.

Apenas hace cinco días Álvarez Montelongo fue denunciado por habitantes del poblado “El Jobo” por ordenar la introducción de maquinaria pesada en la zona de amortiguamiento ecológico que protege al Área Natural Protegida El Zapotal para abrir las dimensiones de un camino que conecta a Tuxtla Gutiérrez con su propiedad de más de 30 hectáreas, provocando un grave daño ambiental. Todo ante el sospechoso silencio de las autoridades ambientales estatales.

Velasco Coello se ha vuelto un promotor permanente del cantante grupero, con contratos asegurados en casi todas las ferias estatales y promoción permanente mediante la canción oficial de su gobierno. No ha habido el menor empacho en ocultar su abierta amistad y simpatía hacia el cantante chiapaneco que, si bien, su talento musical y popularidad no son sometidas a tela de juicio, sus desmedidas vinculaciones con la política y ahora presuntos miembros del narcotráfico parecen comenzar a cobrarle caras facturas… así las cosas.  

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