Bien dicen por ahí que no hay oportunidad pequeña para que los intereses mezquinos y la corrupción traten de colorase por cualquier recoveco para ganar espacios. Eso es lo que parece estar sucediendo actualmente en el proceso de selección para definir al nuevo consejero electoral del Instituto de Elección y Participación Ciudadana (IEPC) en sustitución del ex consejero Jesús Pineda de la Cruz, fallecido en junio pasado.

El proceso que comenzó el pasado 14 de julio con la emisión de la convocatoria concluyó su penúltima y cuarta etapa la semana anterior con la evaluación del ensayo presencial. Son ahora ocho las y los candidatos finalistas quienes enfrentarán el último proceso de evaluación curricular y la entrevista que definirá a la persona seleccionada para antes de que concluya el presente mes. Sin embargo, los señalamientos sobre el presunto tráfico de influencias también han comenzado a hacerse presentes sobre algunos de los aspirantes.

Las acusaciones en torno a la presunta intervención o vínculos de algunos “finalistas” con personajes de la política local han comenzado cobrar fuerza con el paso de las semanas. Ese es el caso de Gustavo Emir Reyes Pazos a quien muchos han ligado de manera directa con el actual presidente del Congreso de Chiapas, presidente estatal del Partido Verde Ecologista y aspirante a contender por el gobierno de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar.

A Gustavo Emir se le acusa además de ser yerno y cómplice de Andrés González, conocido entre la política local como el “Mapache Mayor” por su participación en la operación de supuestos delitos electorales. A la lista de los señalados se suma Gilberto de Guzmán Bátiz García a quien se le han atribuido vinculaciones directas con el senador Zoé Robledo Aburto y el propio presidente del IEPC, Oswaldo Chacón. Cosa que suena realmente aventurado, pero que deberá investigarse antes de cualquier fallo definitorio.

En la lista también aparece María del Carmen Coello Ibarra, que con esta ocasión cumple su tercer intento por acceder a al Consejo General del IEPC. Las tres veces fue determinada como no apta para acceder al cargo; pero esta vez, algunos aseguran, que sus nexos laborales con Rutilio Escandón Cadenas podrían hacerle afectiva ese dicho que asegura que “la tercera finalmente es la vencida”, por lo que habrá que estar muy al tanto de lo que suceda en este caso.

La preocupación de los que saben de estos procesos tiene que ver directamente con la etapa que está por realizarse durante los siguientes días. La última, pero también la más propensa a negociaciones o influencias externas.  Es ahí donde han estado los más duros señalamientos durante los procesos de selección anteriores, donde las suspicacias e interrogantes han sido más incisivas respecto a los resultados.

El proceso que actualmente se realiza para la vacante dentro del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana requiere de un seguimiento puntual, de transparencia y certidumbre que garantice la elección de la persona idónea y mejor capacitada. Y es que, las experiencias pasadas ya han dejado en los chiapanecos amargos sabores de boca como resultado de la corrupción cínica en los consejos electorales, derivado de selecciones anómalas y evidentemente mal ejecutadas… así las cosas. 

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