Las consecuencias por el reciente destape de José Antonio Meade y los inevitables efectos en el relevo sexenal de la entidad chiapaneca han comenzado a hacer mella en algunos personajes de la política local que han caído ya en evidentes actos de angustia política ante candidaturas y posibilidades electorales que se diluyen con la decisiones de las cúpulas partidistas nacionales.

El más reciente ejemplo de lo antes señalado le sucedió este mismo martes al presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, a quien las prisas parecen haberle ganado o, de plano, se le adelantaron con anuncios realzados de la peor manera posible.

Y es que, este martes, en una reunión por demás desangelada con comités municipales del Partido Verde en el municipio de Berriozábal a alguien se le ocurrió la “brillante idea” de anunciar su destape como candidato del Verde Ecologista al gobierno de Chiapas. Y de inmediato, mediante una fallida operación mediática, el rumor trató de dispersarse entre las redes sociales como un hecho consumado.

Nada más lejos de la realidad. El evento referido al que se trató de “inflar” con la mayor de las exageraciones mediáticas no fue más que una común reunión con comités municipales, como ha sucedido en otras partes de la entidad a las que Ramírez Aguilar visita de vez en cuando. No se trató de un acto oficial en que hubiera representatividad de todas las fuerzas y estructuras del Partido Verde.

Si a Eduardo Ramírez o alguien de su equipo cercano se le ocurrió utilizar ese evento como destape político, terminó cometiendo un error garrafal. La decisión de anunciar su candidatura en un acto de esas dimensiones parece tomada por su peor enemigo. No sólo se trató de un evento desangelado e intrascendente, el peor destape del que se tenga memoria en Chiapas, además fue realizado por la peor emisaria posible.

El destape corrió a cargo nada más y nada menos que por Matilde Espinoza Toledo, mejor conocida como “la loba”. Este turbio personaje, ex alcaldesa de Suchiate, cobró popularidad tras ser investigada por la Fiscalía Especializada de Atención de Delitos Electorales (FEPADE) y detenida por la detenida por la Procuraduría General de la República (PGR) debido a diversos delitos que incluían la falsificación y entrega de actas de nacimiento a migrantes centroamericanos para que pudieran tramitar su credencial de elector y votar por el Partido Verde en las elecciones de 2015.

De ese calibre la responsable de realizar el supuesto destape de Eduardo Ramírez. Una delincuente seleccionada para hacer el anuncio. Nada más y nada menos... Si la determinación de usar el evento como destape se realizó con la venia de Ramírez Aguilar no queda duda que se trató de un acto de desesperación. Justo un día después de la nominación de José Antonio Meade, como aparente medida de presión.    

Lo cierto es que el nuevo panorama para el aún presidente del Partido Verde Ecologista en Chiapas no es nada alentadora. Sus posibilidades para encabezar una posible alianza entre el PRI y el Verde son prácticamente nulas, mientras su candidatura dentro del partido que aún dirige también tambalea. El Verde tendrá que alinearse a lo que se se decida en lo nacional y ahí no tendrá ya nada qué hacer… así las cosas.    

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