El escaso presupuesto del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas (CONECULTA) ha servido para nutrir el opaco negocio de edición de libros que su dirigente Juan Carlos Cal y Mayor Franco, en complicidad con el notario, Javier Espinoza Mandujano y el yerno de este último, Raúl Ortega, ha realizado en los años que lleva de su administración.

Según el informe de la cuenta pública de los años 2015 y 2016, Cal y Mayor Franco gastó alrededor de más de 16 millones de pesos en la edición de libros y fomento a la lectura, derivados de cuatro programas: Colección Chiapas Nos Une, Biblioteca Chiapas, Programa Editorial Chiapas Nos Une y fortalecimiento al hábito a la lectura.

De estos programas, el mayor beneficiado ha sido el notario,  Javier Espinoza Mandujano, a quien CONECULTA le editó el libro titulado “Sobre la Tierra”, con un costo mayor a un millón de pesos.

El informe de la cuenta pública señala: “Proyecto: Programa Editorial Chiapas nos Une (Dirección de Publicaciones): Con el propósito de promover y difundir el quehacer literario de creadores chiapanecos; al segundo trimestre se trabajó en el diseño y corrección de 2 libros, Sobre la tierra de Javier Espinosa Mandujano y Los evangelizadores de Chiapas y el soconusco, de Sofía Mireles Gavito: para los cuales se realizaron 2 actividades de corrección y diseño de títulos; para proceso de impresión, con un tiraje de mil ejemplares cada uno”. En el cual se beneficiaron 2 personas con 1 millón 449 mil 324 pesos.

Al consultar el libro de Sofía Mireles no tiene la misma calidad que el de Javier Espinosa Mandujano, eso indica que el de mayor costo fue de su “amigo-pariente” de Juan Carlos Cal y Mayor. Según algunas editoriales consultadas, la edición del libro Los evangelizadores de Chiapas “bien pagado” tiene un costo de 30 mil pesos y el otro de 80 mil pesos.  

Los privilegios al  “amigo-pariente” de Juan Carlos Cal y Mayor no terminan ahí, en el 2015, a través  del programa Editorial Chiapas nos Une fue favorecido con la edición de “Ateneo número 13”, en el que nuevamente se editaron 4 libros con un costo de 1 millón 597 mil 186 pesos.

En ese mismo programa salieron beneficiados: Manuel Suasnavar con la edición de “Catalogo de Manuel Suasnavar”; “Ateneo número 13”, de Javier Espinosa Mandujano; “Poder Judicial del Estado de Chiapas. Historial general", de Jorge Alejandro Sánchez y el "Catalogo de Publicaciones del Coneculta”. A través de estas acciones se beneficiaron 4 personas que atienden a 4 hombres.

En ese mismo año abundaron las ediciones de libros en CONECULTA: en el Proyecto: Biblioteca Chiapas realizaron 19 publicaciones, con un costo de 5 millones 150 mil pesos; en el que sobresalen Poesía fuiste tú: a 90 años de Rosario Castellanos, de varios autores;  nuevamente Manuel Suasnavar, con 50 años de la pintura oleo caballete,  Rostros y rastros de una leyenda, de Gertrude Dyby, entre otros. En el programa Colección Chiapas nos Une (que es diferente al arriba mencionado), editaron 28 “libritos” con un monto de 3 millones 244 mil 230 pesos.  

En dos años, 2015 y 2016, el programa del fortalecimiento al hábito a la lectura fue costeado con un monto de más de 15 millones de pesos, pues más de 7 millones y medio de pesos son empleados en cada año y los resultados no más no se miran en ningún lugar.

Desde el año pasado, en diferentes medios de comunicación salió publicado los oscuros negocios que tiene Juan Carlos Cal y Mayor con  el editor de los libros, Raúl Ortega, yerno de Javier Espinosa Mandujano, el mayor beneficiado de esta “fiebre de edición de libros” de CONECULTA, señalaron el descontento que existe entre los creadores de la cultura en Chiapas porque el dirigente sólo se ha "beneficiado" así mismo y a sus "amigos", dejando en el olvido a los que verdaderamente hacen la cultura en el estado.

 Respecto al programa del fortalecimiento al hábito a la lectura, fuentes extraoficiales declararon que durante el 2015  fueron contratadas por “miserables salarios”, 100 pesos por clase, un día a la semana, para enseñar técnicas de lecturas a niños de los municipios cercanos a la capital chiapaneca, pero el dirigente de la institución recibe un monto de 7 millones y medio de pesos para dicha actividad.

 Con todo y el bajo presupuesto de la institución,  más del 50 por ciento se emplea en dichos programas, pues la suma asciende a más de 16 millones de pesos anuales. El presupuesto del 2015 y 2016 ascendieron por arriba de los 120 millones de pesos, donde más del 80 por ciento se ocupa para el pago de salarios del personal y el resto para el fomento a la cultura, es decir el mayor presupuesto se ocupa para pagar la supuesta “gestión”, que en fomentar la cultura de Chiapas, a ello se le agrega los “negocios turbios” de su dirigente, entonces la cultura de Chiapas queda desbancada.    

Consultar: https://www.conecultachiapas.gob.mx/Conacs/download/20161007analisis-funcional.pdf

 https://www.conecultachiapas.gob.mx/Conacs/download/20161207cuenta-publica-analisis-funcional-20015-4o-trimestre1.pdf

 

 

 

 

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