Aremi Fuentes Zavala es una de las tantas deportistas mexicanas que su triunfo y formación significa sacrificio, marginación e injusticias. La atleta chiapaneca ha denunciado en diversas ocasiones los obstáculos que ha tenido que sortear a lo largo de su carrera deportiva al enfrentarse con indolentes gobiernos e instituciones educativas.  

Los “orgullos mexicanos” no nacen, se hacen. En México los deportistas exitosos surgen después de demostrar, por cuenta propia, tienen madera para destacar. De esta magnitud es la crudeza de la política deportiva de México, que se rige bajo el entendido de que primero tienes que sacrificarte, para después recibir el “apoyo”, si es que bien te va.

La suerte de Aremi Fuentes es la de casi todos los deportistas mexicanos que no cuentan con un plan de marketing que sirva para llenar los bolsillos de las empresas privadas y tapar las bribonadas del gobierno en turno, al tomar el deporte como espectáculo meramente comercial.

Con el triunfo en los Juegos Centroamericanos de Barranquilla 2018, la deportista chiapaneca, oriunda de Tonalá, vuelve a demostrar su calidad, a pesar de haber renunciado, desde hace un año, a representar a la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), donde probó suerte luego de que en 2009 emigrará a otro estado por la falta de apoyo del gobierno de Chiapas, situación que volvió a vivir en la UAEM por  “la sordera e indolencia” de María Esther Sánchez Coyote, titular de la Dirección de Actividades Deportivas (DAD) al cerrarle todas las puertas para su crecimiento deportivo.

A penas el año pasado, Aremi Fuentes denunció los tratos indignos que recibía de los directivos del deporte de la UAEM, donde decidió desistir debido a que desde el 2015 no aguantó más el nulo respaldo, que de acuerdo a la deportista recrudeció en el 2017 a tal grado de que el actual rector, Alfredo Barrera Baca, no respondió sus misivas

“Mi suerte desde hace 2 años cambio, cada año me solicitaban mis requerimientos y necesidades como atleta y hasta el 2014 fueron satisfechas, con altibajos propios de la burocracia, pero satisfechas al fin. A partir del año 2015 la sordera e indolencia de la Dirección de deportes de la UAEM, en la persona de la Lic. Esther Sánchez, limitó mi desarrollo deportivo, la escasez y ausencia de viáticos, esperas milenarias para el reembolso de mis gastos en suplementos deportivos, así como de pasajes de avión”, detalló la deportista en una de las entrevistas del 2017.

Aremi Fuentes ha intentado de todo para salir a flote, solo le falta “botear”, dicen algunos deportistas de Chiapas al ver la situación que se enfrentan los jóvenes cada vez que tienen la oportunidad de competir a otros países, como fue el caso del boxeador mexicano Misael Rodríguez, que en el 2016 tuvo que botear para participar en el Mundial de Boxeo celebrado en Catar, para calificar a los Juegos Olímpicos. Y el más reciente, del karateka tabasqueño Tenoch Valenzuela, que en días anteriores se puso a recaudar fondos en la calle para lograr competir en el Campeonato Panamericano Juvenil a realizarse en Río de Janeiro, Brasil del 21 al 27 de agosto de 2018.

Así, muchas estrellas del deporte nacional como Aremi Fuentes han logrado obtener el éxito enfrentando muchos obstáculos, principalmente económicos, porque en México ser exitoso en otro deporte que no sea futbol no garantiza ingresos de patrocinios ni del gobierno. 

 

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