A sólo tres semanas de que se acabe la administración del “gobierno verde” en Chiapas los fantasmas de las herencias sexenales han comenzado a cobrar fuerza y las preguntas inevitables se hacen presentes. ¿A cuánto ascienden finalmente los compromisos financieros y la deuda pública que Manuel Velasco Coello dejará al gobierno de Rutilio Escandón Cadenas?

El total de lo que se debe a proveedores, salarios pendientes y demás compromisos es aún incierto debido al hermetismo del gobierno local y sus insistencia para ocultar información; sin embargo, el tema de la deuda pública ofrece ya datos precisos que permiten saber cómo recibió Velasco a Chiapas y cómo lo entregará.

 De acuerdo a cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en diciembre de 2012 Manuel Velasco recibió de Juan Sabines Guerrero una deuda de 16 mil 412 millones de pesos. Se trataba de un monto que se había incrementado dramáticamente durante la administración sabinista y parecía insuperable.

Las promesas de Velasco, durante su toma de protesta, para atender el problema y reducirlo con medidas de austeridad parecían convincentes. Aseguró que enfrentaría el asunto y entregaría un Chiapas menos endeudado. No obstante, los hechos contradijeron muy pronto a sus palabras.

Para finales de 2013, sólo un año después de iniciar su administración, la deuda pública estatal ya ascendía a 20 mil 826 millones de pesos. No hubo ni mayor explicación sobre eso y mucho menos el inicio de un proceso de investigación contra su antecesor. La impunidad ya comenzaba a sellar un gobierno que nadie imaginaría terminaría peor que el anterior.

Hoy las cosas no son tan distintas al de los primero años del “gobierno verde”. De acuerdo a las más recientes cifras de la Secretaría de Hacienda federal, Velasco Coello entregará a Rutilio Escandón una deuda de 20 mil 849 millones de pesos. Cuatro mil millones más del monto recibido hace ya casi seis años.

De nada han servicio los millonarios abonos anuales que la Secretaría de Hacienda estatal ha realizado para liquidar sus obligaciones e intentar minimizar la deuda histórica. Nuevos préstamos han convertido el endeudamiento estatal en un monto prácticamente inrreducible durante todo el sexenio.

Tan sólo durante los primeros seis meses de este año el gobierno de Velasco contrajo tres nuevos compromisos por alrededor de cinco mil 700 millones de pesos, el más importante de ellos por un monto de dos mil 918 millones de pesos a un plazo de 20 años.

El “gobierno verde” dejará a los chiapanecos más endeudados que nunca. La austeridad y el desarrollo económico prometido se convirtió en el más grande saqueo a las finanzas públicas estatales. Un quebranto desproporcionado que lamentablemente, ante la evidente complicidad de López Obrador y la resignación del pueblo de Chiapas, apunta a quedar en la más descarada impunidad… así las cosas.

 

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