Lo que se advertía desde el inicio como un grave error para la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Chiapas terminó por convertirse en una de las etapas más grises de las que se tenga memoria al interior de dicho organismo empresarial. La presidencia de Enoch Gutiérrez Cruz quedará en la historia como un periodo de discordias, fragmentaciones y debilitamiento, justo cuando más se necesitaba de esa fortaleza empresarial chiapaneca.  

La historia de la actual Comisión Ejecutiva no comenzó nada bien. Las pasadas elecciones de 2016 dentro del organismo estuvieron plagadas de evidentes irregularidades que terminaron impidiendo un verdadero proceso democrático. Empresarios como Mario Narváez, Celia Malda, Juan José Zepeda, Constancio Narváez y Federico Cuesy fueron acusados directamente de orquestar la imposición de Enoch Gutiérrez Cruz como actual dirigente estatal.

Para que se entienda mejor el presunto fraude, el procesamiento anómalo comenzó sólo unos días antes de las elecciones, cuando el Secretario Técnico de la Comisión Electoral, Luis Alberto Vázquez Vázquez, terminó declarando improcedente la candidatura de Ray Ram Fierros Escobar debido a argumentos que nunca fueron corroborados.

Así, lo que se supondría sería una contienda entre dos candidatos (Ray Fierros y Enoc Gutiérrez), concluyó convirtiéndose en la imposición de un candidato único, casualmente emanado del mismo grupo que había ostentado la dirigencia durante los últimos años y que – se rumoraba- buscaba a toda costa aplanar el camino para el posible asenso de Rómulo Farrera.

A Ray Fierros se le declaró “inelegible” debido a las pruebas presentadas por la Comisión Electoral sobre de un proceso administrativo realizado por el Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del Estado (OFSCE) en su contra. Sin embargo, se trataba de un proceso del que Fierros Escobar ya había sido absuelto con mucha anterioridad a su registro como candidato.

La Comisión Electoral no tardó más de 24 horas en descalificarlo de la contienda, sin permitirle aclarar dicha situación. En menos de un día Ray Fierros entregó el oficio de absolución emitido por el mismo OFSCE, pero las autoridades electorales internas simplemente hicieron caso omiso, dando prioridad al documento difamatorio que, por cierto, evidentemente había sido extraído de manera irregular. Así fue “electo” Enoch Gutiérrez.

En próximos días será publicada la convocatoria para renovar a la dirigencia estatal, después de un periodo plagado de mermas al interior del gremio empresarial. Entre los posibles relevos se enuncian nombres como el del empresario Manuel Pardo, quien lleva más de un proceso  electoral interno a la espera de una oportunidad, entre otros tantos destacados agremiados que bien podrían realizar un excelente papel.

Finalmente, Gutiérrez Cruz nunca logró reconciliar a la partes divididas y distanciadas después de su elección. Sumergió a la Coparmex Chiapas en un periodo de fuerte debilitamiento y desplome constante, pese recibir al organismo como una de las principales agrupaciones de la iniciativa privada en la entidad.

Los días para Enoch Gutiérrez como presidente de la Coparmex Chiapas están prácticamente contados y, con ello, se abre una nueva oportunidad para limpiar el desastre dejado, reconstruir al organismo y retomar ese liderazgo protagónico que tanta falta hizo para hacer frente a uno de los saqueos más descarados que la entidad ha enfrentado durante las últimas décadas... así las cosas. 

Volver