Todavía falta alrededor de un año para el cambio de dirigencia sindical, y el “enquistado” secretario general del Sindicato Único Independiente del Colegio de Bachilleres de Chiapas (Suicobach), Víctor Manuel Pinot Juárez, prepara ya su principal jugada de salida que podría implicar su ascenso a la nueva Federación Nacional de Sindicatos de los Colegios de Bachilleres (FNSCB).

La maniobra de Pinot Juárez, que tiene bastante inconforme a la base sindical, se intentó consumar el pasado 20 de agosto cuando en una reunión de trabajo, sin aviso previo, el Secretario General decidió someter a votación a mano alzada –en asuntos generales- la participación del Suicobach en el evento donde se constituirá el FNSCB a realizarse el próximo 21 de septiembre en la ciudad de Puebla.

El proceso de votación, que fue alterada por la participación de personas afines al líder sindical, terminó en duros desencuentros con algunos de los delegados que evidenciaron las artimañas de Pinot. Y es que, el interés de Víctor Manuel en la Federación Nacional de Sindicatos no es gratuita.

Desde hace varios meses Víctor Manuel Pinot se ha mantenido cercano a la conformación de la nueva organización nacional. Está consciente que Chiapas es la entidad que mayor cantidad de planteles tiene en todo el país y eso es, sin duda, un botín bastante jugoso para negociar una posición dentro del nuevo Frente Nacional.

Más planteles significan más delegados en la asamblea, más agremiados, mayor aportación de cuotas sindicales y, por lo tanto, mayor cantidad de votos efectivos bajo su supuesto control. Es el argumento que ha vendido a los fundadores del FNSCB y así es como planea ascender a un nuevo espacio de representatividad nacional.

Por eso su interés desbordado en aprobar, a como diera lugar, la participación del Suicobach en el evento nacional. Ha prometido llevar una comisión de 400 personas a Puebla y para ello ha autorizado medidas extremas como la aplicación de descuentos (de tres días de salario) a los delegados que no asistan.

La determinación de Pinot para “engordar” el evento de la Federación Nacional de Sindicatos de los Colegios de Bachilleres el próximo 21 de septiembre ha provocado ya sublevación de algunos planteles en Chiapas que, de manera tajante, han denunciado las nuevas arbitrariedades del líder sindical y le han dado la espalda a sus aspiraciones nacionales.

Los delegados sindicales han expresado además su fuerte preocupación ante las posibles consecuencias que tendría el adherirse a la nueva agrupación nacional y disolver, según algunos, la autonomía jurídica del Suicobach, cambiando de figuras responsables para las prestaciones laborales como los servicios médicos, que pasarían a jurisdicción del ISSSTE y ya no del IMSS; además de afectaciones directas al contrato colectivo de trabajo con 30 años de conquistas sindicales.

Víctor Manuel Pinot sabe perfectamente que su era, con más de 15 años en la dirigencia sindical, está a punto de caducar. Por eso sus intenciones desesperadas para buscar nuevos espacios de poder a costa del Suicobach, arrastrando varios pendientes de complicidad y corrupción como el fraude cometido ante el SAT sobre las “prejubilaciones pagadas en parcialidades” que todavía siguen sin ser aclaradas y resueltas en su totalidad… así las cosas.

Volver